Con más de 733 mil usuarios en Chile, Perú y Colombia, la fintech consolida su presencia regional y democratiza el acceso a Wall Street. La plataforma custodia actualmente US$ 600 millones en activos, reafirmando su alianza con las principales bolsas locales.
La fintech latinoamericana trii conmemora su quinto aniversario alcanzando hitos históricos que redefinen el panorama financiero de la región. En media década, la plataforma no solo ha derribado las barreras de entrada al mercado bursátil, sino que ha superado los US$ 2.000 millones en volumen procesado, consolidándose como el aliado estratégico de los inversionistas de a pie.
Desde su lanzamiento, trii ha mantenido la misión de democratizar las finanzas y hoy, con presencia en tres países y una comunidad que supera los 733 mil usuarios, la aplicación gestiona la custodia de US$ 600 millones en activos. Este crecimiento exponencial se debe a su integración directa con las bolsas de valores locales, permitiendo que cualquier persona invierta desde su celular con un solo clic.
“Hace 5 años, el sistema le daba la espalda a la mayoría. Los costos y las barreras decían que invertir era solo para una élite”, reflexiona Esteban Peñaloza, cofundador y CFO de trii. “Ese arbolito que plantamos hoy es un movimiento que cree que invertir es para todos”, destaca.
Este quinto aniversario marca también el inicio de una nueva etapa de diversificación, esto porque la plataforma ha habilitado oficialmente el acceso a acciones en EE.UU., permitiendo a sus usuarios participar en el mercado más grande del mundo sin las fricciones ni los altos costos de la banca tradicional.
“Habilitar más productos, como las acciones en EE.UU., significa dar más poder a las personas. Hemos crecido mucho, pero somos pequeños comparado con donde queremos estar en los próximos años”, añade Peñaloza.
Para el equipo de trii, la expansión a nuevas plazas internacionales responde a un propósito social: mejorar la realidad financiera de millones de latinoamericanos. La compañía cierra este ciclo de aniversario agradeciendo a su comunidad por ser parte de esta «revolución financiera» y por acompañarlos en la construcción de un continente más equitativo.
