En Chile, desde el año 2010, somos todos Donantes por ley. Así lo establece la Ley de Donante Universal, que presume la voluntad de donar nuestros órganos al fallecer, a menos que alguien haya expresado lo contrario en vida.
Por Edgardo Lazo | Campaña Ciudadana #SoyDonanteYTú
Pero en la práctica ocurre algo muy distinto: cuando llega el momento, los equipos de salud aún deben preguntar a la familia si autoriza la donación. Y muchas veces, por miedo, desconocimiento o simplemente por no haberlo conversado antes, la respuesta termina siendo un “no”.
Resulta curioso —y triste— que, incluso con una ley tan clara, la decisión final siga dependiendo de familiares, en un momento cargado de dolor y confusión. Por eso, hablar en vida sobre nuestra voluntad de Donar no es solo un gesto de amor, es un acto de responsabilidad.
Conversar sobre la Donación con nuestras familias alivia decisiones difíciles. Les da certeza, paz y una razón para transformar una pérdida en esperanza para otros.
Y lo más importante: tu familia no debe frenar tu voluntad. Tu deseo de Donar es una herencia, un legado de vida que merece ser respetado.
Hablar hoy puede salvar vidas mañana.
#SoyDonanteYTú
