GRACIAS A UN DONANTE, VOLVÍ A VIVIR

Soy Donante

Leonor estuvo dos años y tres meses esperando una llamada que le devolviera la esperanza. Un día, el teléfono sonó y su vida cambió para siempre.

Por Edgardo Lazo | Campaña Ciudadana #SoyDonanteYTú

“Cuando me llamaron, me emocioné, hasta lloré… no lo podía creer. Pensé que era una broma y le dije a la persona que me llamó: ¿es en serio? Después empecé a llamar a mis hijas y todas lloramos de felicidad”, recuerda.

Desde su trasplante, Leito siente que volvió a nacer. “Mi vida cambió cien por ciento, ya no estoy sometida a una máquina. Ahora puedo disfrutar de la vida y salir con mi familia.”

A la familia del donante, les dedicaría palabras que brotan desde lo más profundo:

“Estoy muy agradecida por darme la oportunidad de seguir viviendo y ser libre. Cuando uno se dializa, está amarrada a una máquina, y gracias a ellos tengo otra oportunidad de vida. Mi familia también está eternamente agradecida.”

Y a quienes aún dudan sobre donar, les deja un mensaje que nace de su propia historia:

“No hay que ser egoístas. Si supieran que donar los órganos de un ser querido da vida, y que esa persona sigue viviendo en otro cuerpo, sentirían que todavía está aquí.”

Historias como la de Leito nos recuerdan que la donación no termina con una vida: la multiplica.

Testimonio real compartido con autorización de su protagonista.

#SoyDonanteYTú

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