Más de tres mil asistentes disfrutaron de una serie de montajes que itineraron por Villa Ortega, Puerto Aysén y Coyhaique. De esta manera, las comunidades tuvieron acceso a obras de alta calidad y con una gran puesta en escena.
Tras 9 días, 11 obras, 18 funciones, 11 compañías en escena, talleres formativos y una exposición fotográfica, finalizó la edición 14 del Festival de Teatro Patagonia en Escena, icónica iniciativa organizada, producida y llevada a cabo por la agrupación cultural Malotun Ortiga. Esta iniciativa no sólo propuso una celebración de las artes escénicas en un entorno natural único, sino que se ha convertido en un referente a nivel nacional de la gestión cultural comunitaria.
La versión de este año de Patagonia en Escena fue financiada por el Fondo Nacional de Fomento y Desarrollo de las Artes Escénicas [Convocatorias 2024 y 2025] y el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, además del 8% FNDR del Gobierno Regional de Aysén y Su Consejo, sumado al Fondo de Iniciativas Culturales Municipales de Coyhaique.
Este año, más de tres mil asistentes disfrutaron de esta actividad que itineró por Villa Ortega, Puerto Aysén y Coyhaique. De esta manera, las comunidades tuvieron acceso a obras de alta calidad y con una gran puesta en escena, permitiendo visibilizar que el teatro desempeña un papel fundamental en comunidades que generalmente no tienen acceso a ellas, actuando como un puente para el encuentro, la expresión, el fortalecimiento de la identidad cultural, la cohesión social y el desarrollo personal y educativo.
La directora de Patagonia en Escena, Verónica Ibieta Bassili, destacó la evolución del festival. “Nuestro festival ha tenido una gran evolución, desde que nace en el año 2012, desde la cantidad de días, cantidad de programación y diversidad de la misma la que se ha enriquecido y profesionalizado. Hemos abarcado nuevos lenguajes teatrales para una diversidad de público, lo que ha ido robusteciendo la iniciativa”, explicó.
Además, puso sobre relieve el abarcar nuevos públicos, con nuevos lenguajes teatrales:“Apuntamos a contar con compañías y obras que posean diversidad de lenguajes. Este año, en particular, se incorporaron lenguajes audiovisuales, por tanto, se amplió el espectro de los montajes y temáticas que la comunidad va incorporando dentro de su acervo. Además, esta diversidad nos permitió abarcar públicos desde primera infancia hasta adultos mayores, lo que nos deja muy satisfechos como agrupación cultural”, expresó la organizadora.
“Uno de los desafíos para las próximas ediciones, en el contexto de un mundo que se ha sobre digitalizado y cuyos hábitos de consumo cultural han variado mucho, es redoblar los esfuerzos para atraer a la comunidad y que forme parte de la experiencia”, concluyó Ibieta.
ACTIVIDADES FORMATIVAS
Dentro del contexto del Festival de Teatro, este año se realizaron tres actividades formativas, instancias que desempeñan un rol fundamental en el fortalecimiento de la experiencia global del evento, ya que no sólo ofrecen espacios de aprendizaje y perfeccionamiento para artistas y público, sino que también fomentan el intercambio de conocimientos, técnicas y perspectivas entre los participantes. Así, tanto profesionales como aficionados profundizaron en el arte teatral, generando una comunidad más cohesionada y creativa.
Además, estas instancias enriquecieron la programación del festival, promoviendo el crecimiento artístico y personal de quienes asisten y buscando un impacto duradero, más allá de las presentaciones en escena. Se realizaron seis funciones teatrales para establecimientos educacionales, las que permitieron acercar el arte escénico a niños y jóvenes, fomentando su creatividad, sensibilidad y pensamiento crítico. Éstas no sólo fortalecieron la formación integral de los estudiantes, sino que también generan espacios de reflexión y diálogo sobre diversas temáticas, contribuyendo al desarrollo cultural y social de la comunidad escolar.
Sandra Altamirano, parte del público, relevó la importancia de la iniciativa en el paso de los años: “Me encanta la continuidad que ha tenido el festival, llevan muchos años acompañándonos y mostrando cultura a la comunidad, llenándonos el corazón de alegría y de emociones. Espero que a futuro siga y que puedan conseguir los fondos para continuar realizando las iniciativas que tienen, no sólo de teatro, sino que también los talleres de formación, que son importantes. Siento que el teatro ha crecido desde que Malotun está en Coyhaique”, afirmó.
La edición 14 del Festival de Teatro Patagonia en Escena, dejó de manifiesto que el teatro no sólo entretiene, sino que también transforma, une y fortalece el tejido social, siendo un motor de desarrollo humano y cultural, en especial en territorios como Aysén Patagonia.
Para más información de Patagonia en Escena y otras iniciativas, las personas interesadas pueden visitar www.malotun.cl y @malotun_ortiga en Instagram.
