Este proyecto, financiado por el Fondo para el Fomento de la Música Nacional, convocatoria 2025 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, integra instrumentos andinos, populares y académicos, junto con elementos audiovisuales.
“Altiplano” es el nombre de la nueva obra musical y audiovisual creada por el compositor nacional, Emilio Bascuñán, que combina música de raíz andina con lenguajes contemporáneos, en una propuesta que integra sonido e imagen como un mismo gesto escénico. Esta creación, ya disponible en Spotify y las diferentes plataformas digitales, es interpretada por la Orquesta Andina de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), bajo la dirección de Félix Cárdenas, más un equipo multidisciplinario dedicado a desarrollar una experiencia que entrelaza tradición, exploración artística y memoria territorial.
El proyecto se originó en un viaje al altiplano, donde se realizaron los primeros registros en Chile y Bolivia junto a un pequeño equipo audiovisual. “Desde el comienzo la obra se pensó como una experiencia inmersiva, donde las imágenes y la música dialogan”, explicó el compositor.
La propuesta integra instrumentos andinos, como quenas, sikus, toyos, tarkas, charangos y bombo legüero, junto a instrumentos populares y académicos, además de flauta, saxofón alto, guitarras, cuatro, tiple, un set híbrido de percusión, contrabajo, marimba y vibráfono, configurando una reinterpretación autoral de la sonoridad del territorio.
Las proyecciones que acompañan la interpretación fueron filmadas en Chile, Perú, Argentina y Bolivia, además de material aportado por artistas como Cristian Sepúlveda. El dispositivo audiovisual, dirigido por Martín Seeger y Pamela González, se despliega en sincronía con la interpretación musical y se articula con la puesta en escena de Valentina Maldonado, la fotografía de Claudio Martínez y Pamela González, además del diseño gráfico de Abril Bustamante y Melissa Morano. La dirección de fotografía estuvo a cargo de Matías Baeza y la producción audiovisual fue desarrollada por Sonos.
A este trabajo se sumó la Orquesta Andina de la PUCV, fundada en 2002 por Félix Cárdenas, conjunto musical que se ha consolidado como un referente en la incorporación de instrumentos latinoamericanos a propuestas contemporáneas. Para Bascuñán, el trabajo con dicho ensamble fue decisivo: “Ha sido un proceso muy enriquecedor. Félix y toda la orquesta se involucraron con mucha sensibilidad en la obra y de manera muy generosa; este proyecto no existiría sin esa colaboración”, expresó Emilio.
Por último, Bascuñán espera que el público “se deje llevar, que escuche en profundidad y sienta la energía del paisaje a través de la música”, anticipando futuras presentaciones y nuevas exploraciones en torno al universo sonoro y visual del altiplano latinoamericano.
