Son varias las tragedias que sacudieron al mundo y Chile ha sido protagonista.
A lo largo de la historia, la humanidad ha sido testigo de terremotos de magnitudes catastróficas que han cobrado la vida de cientos de miles de personas y han modificado la geografía de regiones enteras.
A lo largo de los siglos, estos desastres han impulsado avances en protección, la ingeniería antisísmica y en los sistemas de alerta temprana, aunque la magnitud de su impacto sigue siendo una advertencia de vulnerabilidad. Y es que no sólo se limitan al movimiento sino también traen asociadas otras tragedias como derrumbes, incendios, tsunamis y caos general.
Desde el devastador sismo de Chile en 1960 hasta el trágico terremoto de Japón en 2011, repasamos algunos de los movimientos telúricos más intensos y mortales registrados.
El terremoto de Valdivia en 1960: el más fuerte jamás registrado
El 22 de mayo de 1960, la costa sur de Chile fue el epicentro del terremoto más potente en la historia de la humanidad, con una magnitud de 9,5 en la escala de Richter. Este fenómeno, conocido como el terremoto de Valdivia o el gran terremoto de Chile, ocurrió debido al desplazamiento de más de 30 metros entre dos placas tectónicas, lo que liberó una enorme cantidad de energía.
En solo diez minutos, ciudades enteras quedaron reducidas a escombros y la geografía de la región cambió para siempre. Aproximadamente 6.000 personas murieron a causa del sismo, pero la tragedia no terminó ahí. El terremoto generó un tsunami que cruzó el océano Pacífico, causando la muerte de 130 personas en Japón y 61 en Hawái.
El gran terremoto de Alaska en 1964
Cuatro años después, el 27 de marzo de 1964, el estado de Alaska fue golpeado por un terremoto de magnitud 9,2, el segundo más fuerte jamás registrado. El sismo, que coincidió con el Viernes Santo, destruyó gran parte de la infraestructura en el centro y sur del estado.
A pesar de la gravedad del desastre, el hecho de que muchas escuelas y edificios estuvieran vacíos debido a la festividad evitó una mayor cantidad de víctimas. Sin embargo, en Anchorage, la ciudad más grande de Alaska, calles enteras colapsaron, y las zonas costeras fueron arrasadas por un tsunami. En total, 139 personas murieron, la mayoría debido a ahogamientos.
El maremoto del océano Índico en 2004
El 26 de diciembre de 2004, un terremoto submarino de magnitud 9,1 sacudió el océano Índico y desencadenó un tsunami con olas de hasta 30 metros de altura. Este desastre impactó a 14 países y dejó un saldo de más de 240.000 muertos, convirtiéndose en una de las tragedias más mortíferas de la historia moderna.
Indonesia, Sri Lanka, India y Tailandia fueron las naciones más afectadas. Las enormes olas arrasaron aldeas enteras, dejando a millones de personas sin hogar. La magnitud de la catástrofe movilizó una respuesta humanitaria global sin precedentes.
El terremoto de Japón en 2011: desastre nuclear y devastación
El 11 de marzo de 2011, un terremoto de 9,1 de magnitud sacudió la región de Tōhoku, en Japón. Este sismo generó un tsunami que inundó más de 500 kilómetros cuadrados de la costa japonesa del Pacífico, causando la muerte de aproximadamente 22.000 personas y la destrucción total de 400.000 edificios.
Además de la destrucción masiva, el desastre tuvo una consecuencia aún más grave: la crisis nuclear de Fukushima. Una ola de 14 metros de altura golpeó la planta de energía nuclear, provocando una fuga radioactiva que obligó a la evacuación de miles de personas y llevó a varios países a replantearse el uso de la energía nuclear.
Los terremotos más mortales en la historia de China
China ha sido escenario de algunos de los terremotos más letales de la historia. El más trágico ocurrió el 23 de enero de 1556 en Xi’an, con una magnitud estimada de 8,2. Este sismo causó la muerte de aproximadamente 830.000 personas, convirtiéndose en el terremoto con más víctimas fatales jamás registrado.
Siglos después, el 16 de diciembre de 1920, el terremoto de Gansu, de magnitud 7,8, cobró la vida de más de 200.000 personas. La mayoría de las estructuras cercanas al epicentro colapsaron y un deslizamiento de tierra sepultó un pueblo entero.
El 28 de julio de 1976, un terremoto de 7,1 sacudió la ciudad de Tangshan, a 140 kilómetros de Pekín. Ocurrió en plena madrugada, lo que tomó a la población por sorpresa y dejó un saldo de 242.000 muertos, además de cinco millones de viviendas inhabitables.
